1984
3 04 2010El miércoles, de camino al trabajo vi una publicidad que utilizaba una frase (sobresaliente) de Einstein:
“Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo“
Como corolario podemos decir que viajar es una maravillosa forma de obtener resultados bien diferentes. Y debe ser por ello que al poco de entrar en el tren nuevas ideas para el blog me han visitado:
Hace unos días encontré un ejemplar de la revista MAN en la balda de los buzones donde tenemos a bien dejar los incontables panfletos que inundan nuestros mailboxes: dentistas, telechinos, telepizzas… ¡qué les voy a contar! Recuerdo que en fechas prenavideñas El Corte Inglés había entregado -uno por casa- un libro a color con todo el coleccionable de juguetes. ¡Qué despropósito! El caso de la revista MAN parecía bien distinto, un vecin@ la habría dejado, previsiblemente a la vuelta de un viaje en avión, para que otro la reutilizara.
Aproveché para incluirla entre el equipaje vacacional: la portada no estaba nada mal. Pero no es precisamente de la chica de la portada de quien quería hablar, sino de un artículo-editorial (de calidad prosaica) firmado por el director. En él hablaba sobre la maltrecha ética futbolística de los clubes -que mientras venden una política de “a las 11 en casa”, transigen con las trampas en el terreno de juego-. Y la repercusión que estas actitudes tienen en los pequeños que se miran en el espejo de sus ídolos.
Pues bien, la ilustración que encabezaba el artículo incluía el triángulo-ojo-en-medio que masones, cristianos… utilizan como metáfora del Dios o ente que todo lo ve. Y junto al icono, un 1986 donde debería figurar un 4 como una catedral de Orwell. No sé quién será el revisor (si es que técnicamente así es referido quien revisa la publicación) de MAN, pero sin duda, ese día no estuvo al quite.





