Intolerable

29 01 2010

Definitivamente este gobierno está obcecado en perder las próximas elecciones. Después de ver cómo incluso las empresas públicas han abusado del procedimiento de prejubilación, llegan en el día de hoy (día de Consejo de Ministros) con el bombazo informativo del retraso de la edad de jubilación. El objetivo es claro para el ciudadano avezado: fagocitar la noticia de la espantosa cifra (tanto trucada como sin adulterar) de desempleados.

Claro, ¡qué fácil es legislar! y si no, echen un vistazo a la noticia “El pensionazo de los expresidentes” donde conocerán lo sugerente del “trabajito”. Y la clase media, el verdadero balaústre del entramado económico nacional, a sufrir la falta de ética, la tiranía de algunos gobernantes. Algunos debieron pensar: ¿estudiar?, ¿para qué? si de clientelismo en este país sabemos un rato largo… Pregúntenle, pregúntenle al bachiller Montilla y al bachiller Blanco. (El último no logró siquiera aprobar primero de Derecho en la UNED) Es, por tanto, sencilla la receta: vaya hoy mismo a la sede de un partido (sin importar cuál), inscríbase como afiliado, espere unos años y saldrá como los platos de Arguiñano: ¡rico, rico! Ah, bueno, ¡y sin fundamento!



Home, de Yann Arthus-Bertrand

26 01 2010

Recuerdo que era el fin de semana de las pasadas elecciones al Parlamento europeo cuando vi la película-documental “Home“. La vi en televisión, aunque estuvo durante un tiempo en Youtube (parece que vuelve a estar disponible). Recomendable a todas luces en tanto ayuda a redescubrir el Planeta, una frase me gustó especialmente: “No hay nada que parezca más alejado de la naturaleza que Dubai, y a la vez nada más dependiente de ella“.

En la película aparecen los campos de invernaderos de Almería, que además, son visibles desde la Estación Espacial Internacional; a diferencia de la Gran Muralla china que, pese a la creencia popular, no es apreciable a tamaña distancia.



La dicotomía del éxito

25 01 2010

Desde pequeños nos preparan para el éxito; y seamos francos, para el éxito eminentemente profesional. Para aquello que tan bien consiguen resumir los padres con el conocido “ser alguien en la vida”; que algunos en ésta nuestra querida Ejpaña se atreverían a traducir en “ser constructor”, ”ser funcionario” ó “ser político” según corresponda a la ranciedad de su abolengo y, por qué no decirlo, de su intelecto.

Tal empeño en que los niños lo sepan todo, y de todo (cual sistema educativo comunista), en que aprendan conceptos y sinteticen contenidos procedimentales, no hace sino descuidar el crecimiento personal. ¡Justamente!, el de los denostados valores, que ahora el Estado parece desacertadamente querer también conceptualizar y ¡evaluar!. ¡Vaya hombre! ahora resultará que los que no tuvimos la asignatura de marras carecemos de ellos. Ahora bien, los valores se sienten, se viven, se comparten, se experimentan en la relación con los demás. Y de la mano de ese conjunto de experiencias se articula la evolución personal, que es en definitiva la que sustenta los éxitos y, más importante aún, amortigua los magnos fracasos.



Desde Roma con reflexión

7 01 2010

Hablaba con un amigo hace unas semanas de la definición de obra de arte. ¿Qué es una obra de arte? En una vuelta de tuerca a la pregunta, podríamos plantear: ¿cuándo algo pasa de ser una mera creación a constituirse obra de arte? No cabe duda de que los paradigmas que vieron crecer a los clásicos, y de cuyas fuentes bebieron, no son los que hacen destacar a algunos artistas contemporáneos.

El retrato del Papa Inocencio X, obra de Velázquez, y sus reinterpretaciones por Francis Bacon son muestra de ello:

Inocencio X - Velázquez

Inocencio X - Velázquez

Study after Velazquez's Portrait of Pope Innocent X 1953 - Francis Bacon

Study after Velazquez's portrait of Pope Innocent X 1953 - Francis Bacon

Para gustos, colores, pero desde mi punto de vista este último “color” podrá calificarse como obra pictórica, filosófica, metafísica, crítica… pero no de arte.

Para mí la línea divisoria es clara: una obra de arte no se limita a una simple manifestación de belleza en cualquiera de sus variantes, sino que deberá despertar en el observador una emoción ¿placentera?. Es, en consecuencia, cada espectador quien tiene la última palabra; lo que a uno le fascina, a otros les horroriza y no solo en sentido figurado. ¿Pondrían este Bacon en su casa? Yo me lo estoy planteando; tal vez en el jardín, en sustitución del Rotweiler.

P.D.: que conste que quería hablar de una maravillosa coral polifónica a la que estuve escuchando esta tarde…






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